¡Hola amigos! Aquí os presento la segunda de las dos tartas dedicadas a Xixón. Esta vez n'asturianu. ¡No podía ser de otra manera!
Al igual que la anterior, es también para todos los xixoneses y xixonesas, los que viven aquí y los que están fuera. Muchos de ellos (los que se encuentran lejos) sé que visitan este humilde blog, pues me envían algún que otro correo, lo que me alegra enormemente y me anima a seguir esforzándome cada día un poco más.
Quiero también dar las gracias por la buena acogida de la anterior, pues el número de visitas ha superado incluso mis expectativas. Trataré, por lo tanto, de seguir ¡endulzándoos la vida!
La receta que utilicé es prácticamente igual a la anterior, solo cambia el adorno. No obstante la pongo entera de nuevo para que veáis que es sencilla y os animéis a hacerla.
Ingredientes para la base:
-150 g de galletas tostadas
-75 g de mantequilla
-2-3 cucharadas de leche
Ingredientes para la tarta:
-400 ml de nata para montar
-600 g de queso fresco
-1 sobre de cuajada
-1 vaso de leche (250 ml)
-4 cucharadas de azúcar
Ingredientes para el adorno:
-300 g de chocolate blanco
-1 tacita (de las de café) de leche
-Colorante rojo especial para repostería
Preparación:
1.- Molemos las galletas y las mezclamos con la mantequilla (a punto de pomada) y la leche. Forramos con esta pasta un molde desmontable de 25 cm de diámetro. La horneamos a 180º durante diez minutos, pues esta tarta no va luego al horno y así nos quedará la base crujiente.
2.-Mezclamos con la batidora la nata, el queso, el azúcar y medio vaso de leche. En el otro medio disolvemos el sobre de cuajada. Llevamos al fuego la primera mezcla y cuando empiece a hervir, añadimos la leche con la cuajada, seguimos removiendo con cuidado para que no se pegue y cuando hierva de nuevo lo retiramos y vertemos en el molde sobre la base que teníamos horneada. La dejamos enfriar y metemos en el frigorífico, mejor de un día para otro.
-150 g de galletas tostadas
-75 g de mantequilla
-2-3 cucharadas de leche
Ingredientes para la tarta:
-400 ml de nata para montar
-600 g de queso fresco
-1 sobre de cuajada
-1 vaso de leche (250 ml)
-4 cucharadas de azúcar
Ingredientes para el adorno:
-300 g de chocolate blanco
-1 tacita (de las de café) de leche
-Colorante rojo especial para repostería
Preparación:
1.- Molemos las galletas y las mezclamos con la mantequilla (a punto de pomada) y la leche. Forramos con esta pasta un molde desmontable de 25 cm de diámetro. La horneamos a 180º durante diez minutos, pues esta tarta no va luego al horno y así nos quedará la base crujiente.
2.-Mezclamos con la batidora la nata, el queso, el azúcar y medio vaso de leche. En el otro medio disolvemos el sobre de cuajada. Llevamos al fuego la primera mezcla y cuando empiece a hervir, añadimos la leche con la cuajada, seguimos removiendo con cuidado para que no se pegue y cuando hierva de nuevo lo retiramos y vertemos en el molde sobre la base que teníamos horneada. La dejamos enfriar y metemos en el frigorífico, mejor de un día para otro.
3.-A continuación la desmoldamos y procedemos a su decoración de la siguiente manera: calentamos la leche y deshacemos en ella 225 g de chocolate. Removemos hasta obtener una crema homogénea y añadimos el colorante (poquito de cada vez para ir viendo los resultados). Mezclamos bien y lo vertemos sobre la tarta con cuidado de que se reparta de manera uniforme y la cubra entera. La metemos de nuevo en el frigorífico para que endurezca.
Con otro poco de leche deshacemos los 75 g restantes de chocolate, lo echamos en una manga pastelera y cuando esté casi frío hacemos las letras.
Sugerencia: hay que procurar que, antes de poner las letras, esté totalmente dura la capa roja, pues si no se puede mezclar todo.